Hemangiomas

Definición:
El 30% de todos los hemangiomas son visibles desde el nacimiento. El 70% restante se hace visible después de 1 a 4 semanas después del nacimiento. Los hemangiomas ocurren 5 veces más en las mujeres que en los hombres, y predominantemente en caucásicos. Los infantes de bajo peso al nacer (menos de 2.2 libras) tienen un 26% de posibilidades de desarrollar un hemangioma

El 83% ocurre en las áreas de la cabeza y el cuello. El 17% restante en el resto del cuerpo (externa e internamente). En las etapas tempranas, algunos aparecen como manchas rojizas o azuladas, o como manchas chatas. Raramente un hemangioma está totalmente crecido al nacimiento.

Causas
La causa de los hemangiomas no ha sido determinada, y ninguno de los padres debe sentir culpa por la aparición de estas manchas de nacimiento. Lo importante es recordar que un diagnóstico acertado y una intervención temprana es la clave. Los hemangiomas, al igual que las personas, vienen en todas las formas y tamaños. Algunos son pequeños y casi imperceptibles, mientras que otros son grandes y desfigurantes.

Tratamiento
Los hemangiomas que son chatos y de color rojizo se llaman “superficiales” y aquellos que están profundamente debajo de la piel y aparecen azulados se llaman hemangiomas “profundos”. Cuando un hemangioma es superficial y profundo se llama hemangioma “compuesto”. El diagnóstico correcto es crítico para el tratamiento apropiado.

Los hemangiomas pueden crecer por 18 meses y después comenzar una lenta regresión conocida como involución. Esta involución puede durar entre 3 y 10 años. Mientras que todos los hemangiomas eventualmente involucionan, los resultados no siempre son cosméticamente aceptables. La intervención temprana ha demostrado reducir la necesidad de una cirugía correctiva después de que haya ocurrido la involución; o por lo menos minimiza las cirugías correctivas en el futuro. La cicatriz psico-social, que ocurre cuando un niño ha sido forzado a vivir con una deformidad facial hasta que la involución se ha completado, puede evitarse con una intervención temprana y agresiva.

En algunos casos, los hemangiomas pueden amenazar la vida o ser severamente problemáticos (interfiriendo con la alimentación, la respiración, la visión, el oído, el habla, etc.) y requieren una intervención agresiva inmediata. Los hemangiomas que crecen internamente pueden ser muy peligrosos. Son difíciles de detectar y cuando son detectados, el infante necesita con frecuencia una intervención inmediata. Los hemangiomas internos (referidos como viscerales) ocurren en el hígado, los intestinos, las vías respiratorias y el cerebro. Los infantes que tienen lo que se llama hemangiomatosis (hemangiomas múltiples) pueden tener lesiones internas. Cuando un infante tiene más de 3 hemangiomas, debe realizarse un ultrasonido de todo el cuerpo para descartar lesiones internas. La ictericia podría ser un signo de hemangiomas en el hígado, sangre en las deposiciones podría ser un signo de hemangiomas en los intestinos y el estridor (tos y dificultades para respirar) puede ser un signo de hemangiomas en las vías respiratorias.

El tratamiento puede involucrar láser, esteroides (sistémicos o inyectables), la cirugía o nada.

botox  a4m  acs  euro  abos asaps logo asps logo top surgeon asaps logo